Seguir las pautas nutricionales adecuadas que recomiendan los especialistas es una buena manera para que las personas convivan con esta enfermedad de forma m醩 arm髇ica.

La nutrici髇 es uno de los componentes esenciales para que los pacientes con diagn髎tico de diabetes tipo 1 y 2 aprendan a convivir con esta enfermedad por el resto de sus vidas, entendiendo que esta, por ser cr髇ica, no tiene cura, pero s� puede ser tratada para mejorar la condici髇 y el pron髎tico.
Lo anterior se debe su origen, ya que la diabetes se origina cuando el cuerpo no puede regular la cantidad de az鷆ar en la sangre que proviene del consumo de alimentos, debido a la incapacidad o la resistencia para producir la insulina.
Para Mariana Restrepo, nutricionista dietista de consulta externa de la Cl韓ica Medell韓, es fundamental que al principio de todo el proceso de atenci髇 del paciente diab閠ico se le brinde una educaci髇 respecto al comportamiento de la enfermedad, la manera en la cual la nutrici髇 impacta en su manejo, pero adem醩 se le ofrece un apoyo y un acompa馻miento, que se extiende a sus familiares, puesto que esta condici髇 puede afectar sus emociones y, por ende, su relaci髇 con los alimentos.
揈s importante que estas personas cuenten con las herramientas indispensables para que puedan adherirse a los tratamientos y al control metab髄ico que le permitir� darle manejo a la diabetes. La alimentaci髇 es parte fundamental de ese proceso, puesto que contribuye a retrasar o evitar la aparici髇 de complicaciones derivadas de esta enfermedad�, se馻la.
Entre estas complicaciones pueden presentarse da駉s a los ri駉nes, neuropat韆s diab閠icas, entre otras que se activar醤 si no existe un control respecto a la forma en que el paciente se alimenta dado su estado de salud.
緾髆o alimentarse?
Dice Restrepo que la alimentaci髇 de los pacientes diab閠icos no dista de la que deben seguir las dem醩 personas sin esta patolog韆, es decir, comer con una frecuencia de tres a cinco ingestas diarias.
Una de las principales recomendaciones es evitar los carbohidratos o las harinas, pero teniendo presente que existen dos tipos de estos alimentos: los carbohidratos complejos, que son aquellos que suministran m醩 energ韆, pues aportan vitaminas, minerales y fibras: la papa, el pl醫ano, la yuca, el arroz, los fr韏oles o las lentejas; y los carbohidratos simples, que solo entregan energ韆, como el az鷆ar, la miel o la panela.
揕os carbohidratos simples son los que m醩 elevan los niveles de az鷆ar en la sangre de forma considerable y no ayudan a tener un control alimenticio adecuado�.
Otro punto clave es mantener una hidrataci髇 constante, dado que estas personas tienen un mayor riesgo de deshidrataci髇, pues al elevarse los niveles de az鷆ar en la sangre, los ri駉nes intentan eliminar dicho exceso en forma de orina, y eso provoca sed cuando se produce la hiperglucemia.
揈l agua tiene que ser una de sus bases de alimentaci髇. Como hay personas a las que no les gusta su sabor o les parece muy simple, pueden buscar opciones de saborizar, exprimiendo un lim髇, preparando una flor de jamaica, entre otras�, agrega Restrepo.
Aunque los requerimientos nutricionales son personales y no es posible compararse entre s�, la nutricionista sugiere que, al servirse los alimentos, las personas diab閠icas tengan en cuenta que la mitad de su plato debe contener verduras, sean lechugas, tomates, zanahorias, cebolla. No importa cu醠es y cu醤tas de cada una.
Una cuarta parte del plato, adem醩, debe ser de carbohidratos, ojal� compuestos, y el resto de las prote韓as y grasas buenas como el aguacate, el aceite de oliva o las semillas tipo frutos secos, adem醩 de complementar con una fruta, que aporte la fibra necesaria para retrasar la absorci髇 de los az鷆ares y reducir su nivel de presencia en la sangre, as� como prevenir el colesterol y la grasa que aleje el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares que compliquen su pron髎tico.
Como factor adicional, la nutricionista advierte que no es posible disociar la alimentaci髇 de la actividad f韘ica, ya que esta hace parte del tratamiento indicado para los pacientes diab閠icos.
Comer sano y en las proporciones adecuadas, un camino para convivir con la diabetes.