Nuevo Noticia
La sexualidad no desaparece con el cáncer, se transforma y adquiere nuevas formas de expresión. En medio de los cambios físicos, emocionales y sociales que trae la enfermedad, hablar del tema se convierte en un acto de reconocimiento profundo de la dignidad y humanidad de cada paciente. La sexualidad va más allá del acto físico: es identidad, autoestima, afecto y conexión con la pareja y consigo mismo. 
 

La sexualidad es un aspecto central de la vida humana, presente en todas las etapas y expresada de múltiples formas. Sin embargo, en el contexto del cáncer y sus tratamientos, suele ser un tema olvidado, invisibilizado o considerado secundario. Durante el Simposio de Oncología de la Clínica Medellín, Daniel Alejandro Botero Arias, enfermero especialista en oncología de nuestra institución, recordó que más del 90% de los pacientes con cáncer manifiestan algún tipo de afectación en su salud sexual, lo que convierte este tema en una necesidad real y urgente de abordar. 
 
Sexualidad: más allá del acto sexual 

La Organización Mundial de la Salud define la sexualidad como un eje central del ser humano que abarca identidad, placer, intimidad, reproducción y orientación sexual. La psicooncología amplía este concepto al incluir la relación con el propio cuerpo y la manera en que cada persona expresa su identidad sexual. 
 
En el cáncer, la sexualidad se ve afectada por: 

* Cambios físicos: dolor, disfunción eréctil, resequedad vaginal, infertilidad, disminución del deseo sexual. 
* Alteraciones emocionales: miedo, ansiedad, tristeza, duelo por la pérdida de la intimidad. 
* Impacto en la imagen corporal: cicatrices, ostomías, traqueostomías, cambios en la apariencia que afectan la autoestima. 
* Relación de pareja: puede ser un factor protector o, por el contrario, un elemento que agrave las dificultades. 
 
Barreras en la atención de la sexualidad 

El especialista señaló que los profesionales de la salud suelen evitar el tema por falta de formación, tiempo limitado en las consultas o temor a incomodar al paciente. Esto genera un vacío en la atención integral, pues la sexualidad sigue siendo una necesidad vigente y esencial para el bienestar. 
 
Abordaje integral desde la Clínica Medellín 

La Clínica Medellín ha implementado protocolos desde la consulta de enfermería para evaluar la función sexual de los pacientes antes de iniciar tratamientos oncológicos. Este abordaje incluye: 

* Anamnesis y comunicación abierta: preguntas claras y empáticas sobre cómo el cáncer ha afectado la vida sexual. 
* Cuestionarios accesibles: lenguaje sencillo para que el paciente pueda expresar sus necesidades. 
* Exámenes físicos y hormonales: identificar causas orgánicas de las dificultades sexuales. 
* Modelos de intervención como el EPITEX, que abordan educación, permiso, indicaciones y terapia psicosexual interdisciplinaria. 
 
Estrategias prácticas para pacientes y parejas 

* Reconocer y comunicar las zonas de dolor durante la intimidad. 
* Explorar nuevas posiciones sexuales que reduzcan molestias. 
* Usar lubricantes, dilatadores vaginales y ejercicios de Kegel. 
* Planificar el acto sexual y tomar analgésicos previamente si es necesario. 
* Incorporar prácticas alternativas como caricias, sexo oral o vibradores. 
* Utilizar lencería adaptada, música o iluminación tenue para favorecer la confianza. 
* Trabajar en la reconstrucción de la autoestima con apoyo psicológico. 
 
Sexualidad en cuidados paliativos 

Incluso en etapas avanzadas de la enfermedad, la sexualidad no desaparece: se transforma. Para muchos pacientes, la intimidad se expresa en gestos cotidianos como ser peinados, alimentados o acompañados por su pareja. Estos actos, aunque distintos al coito, siguen siendo manifestaciones de amor, identidad y dignidad. 
 
Invitaciones al compromiso 

Para pacientes y familias: 

* Hablar abiertamente sobre la sexualidad y sus cambios durante el tratamiento. 
* Reconocer que la intimidad es parte de la calidad de vida. 
* Buscar apoyo profesional cuando existan dificultades físicas o emocionales. 
 
Para profesionales de la salud: 

* Incluir la evaluación de la sexualidad en cada consulta. 
* Superar el temor a abordar el tema y capacitarse en salud sexual oncológica. 
* Promover intervenciones interdisciplinarias que integren medicina, enfermería, psicología y psicooncología. 
 
Para la comunidad: 

* Eliminar tabúes y prejuicios sobre la sexualidad en pacientes con cáncer. 
* Reconocer que hablar de sexualidad es hablar de humanidad y bienestar. 
* Apoyar campañas educativas que visibilicen esta dimensión del cuidado. 
 
Conclusión 

El mensaje de Daniel Alejandro Botero Arias es claro: la sexualidad no desaparece con el cáncer, se transforma y sigue siendo una expresión vital de identidad, amor y dignidad. Integrar este aspecto en la atención oncológica es un compromiso que mejora la calidad de vida de los pacientes y fortalece sus relaciones personales. 
 
Hablar de sexualidad en cáncer es hablar de cuidado integral. Reconocerla y atenderla es un acto de humanidad que transforma la experiencia del paciente y su entorno. 
 
Clínica Medellín, la salud persona a persona.  


Artículos sugeridos

Ver más

Calificación:
Nombre:
Email:



Nuevo Mi documento