Se calcula que el 20 % de estos dispositivos instalados presenta fallas que ponen en riesgo la cardiolog韆 del paciente. Avances recientes han mitigado este factor.
En el mundo hay cerca de un mill髇 de personas a las que se les ha instalado un marcapasos para ayudarles a normalizar su frecuencia card韆ca a trav閟 de est韒ulos el閏tricos cuando esta se vuelve m醩 lenta, debido a que su funci髇 ventricular se ha deteriorado por bloqueos auriculoventriculares que provocan que el coraz髇 suspenda su actividad.
Este dispositivo, recuerda el doctor Alberto Negrete, cardi髄ogo especialista en arritmias y electrofisi髄ogo de la Cl韓ica Imbanaco de Cali que hace parte del Grupo Quir髇salud, fue creado hace unos setenta a駉s y ha cambiado sustancialmente el manejo de enfermedades cardiol骻icas, permiti閚dole al paciente reintegrarse a su vida cotidiana con los cuidados que le sean recomendados.
Desde su invenci髇, el desaf韔 para la ciencia y la medicina ha sido el de adaptar este aparato a los pacientes y que la vida 鷗il de la bater韆 se prolongue cada vez m醩.
揂ntes la bater韆 duraba un mes, por tanto, se ten韆 que operar cuando esta se acababa; hoy, los marcapasos pueden durar hasta quince a駉s con la misma bater韆�, comenta Negrete.
M醩 desaf韔s
Sin embargo, con el tiempo se han ido probando nuevas funcionalidades para que exista una mejor compenetraci髇 entre el marcapasos y el paciente, y que el aparato no compita en su funci髇 con el coraz髇.
A pesar de lo anterior, Negrete resalta que hasta en el 20 % de los pacientes se puede deteriorar su funci髇 ventricular sin que se identifique con claridad la causa.
揈n algunos casos, a quienes se les estimula el lado derecho del coraz髇 empiezan a perder fuerza en el izquierdo, lo cual provoca una insuficiencia o falla cardiaca. As�, el coraz髇 trabaja por debajo del 35 % de sus capacidades con un gran riesgo de muerte del 90 % en los siguientes cinco a駉s si no recibe ning鷑 tratamiento�, advierte.
Para mejorar este panorama, desde hace unas dos d閏adas se vienen proponiendo nuevas t閏nicas para cambiar el lugar en el que el marcapasos realiza la estimulaci髇 el閏trica, desde la punta del coraz髇 hasta el septum o septo, que es la pared que divide el coraz髇 en sus cavidades internas derecha e izquierda. Pese a esto, los estudios no han mostrado muchos resultados positivos.
Entonces se plante� la estimulaci髇 del lado izquierdo, pero la instalaci髇 del marcapasos en ese lugar es compleja desde el punto de vista quir鷕gico y en el 30 % de los casos no es posible, por tanto, el riesgo de que este fracase es alta.
M醩 cerca en el tiempo la propuesta ha sido la de estimular algunos puntos del coraz髇 que utilicen parte de los nervios propios del paciente que est閚 sanos y que de esta forma la corriente el閏trica sea m醩 natural, evitando as� que el coraz髇 realice el trabajo por s� solo.
Y aunque en esta opci髇 existe el reto de implantar los cables del marcapasos en esos sitios del coraz髇, se est� trabajando con la ayuda de algunos dispositivos que favorecen dicha intervenci髇. Adem醩, cada vez hay mayor especializaci髇 en insuficiencia card韆ca entre los profesionales de la cardiolog韆 que dominan estas t閏nicas y mejoran la calidad de vida y el pron髎tico de los pacientes.
揕o m醩 importante es que los controles de los marcapasos los realicen los propios m閐icos electrofisi髄ogos, no solo por el personal t閏nico que lo desarrolla. Al paciente se le debe preguntar c髆o se siente, si percibe que su calidad de vida es buena o si se ahoga o limita haciendo alguna actividad. Es clave que desde temprano se empiecen a hacer pruebas para identificar si la fuerza del coraz髇 est� bien o si ha disminuido su capacidad�. precisa el doctor Negrete.
El examen m醩 com鷑 es un ecocardiograma convencional que revele la condici髇 del coraz髇 y si el marcapasos est� cumpliendo con su funci髇, si se debe ajustar o, en definitiva, si requiere ser cambiado.
Una soluci髇 que constantemente est� en actualizaci髇 y revisi髇, por el bien del paciente y de su condici髇 de salud.