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Una reacción durante la perfusión puede cambiarlo todo en segundos. Sin embargo, hoy sabemos que no tiene por qué detener el camino terapéutico. La continuidad del tratamiento en hemato‑oncología después de una reacción infusional es posible, segura y cada vez más precisa, gracias a protocolos especializados, equipos entrenados y una comprensión más profunda de la fisiopatología.  

 

Este artículo explora cómo las instituciones pueden transformar un evento crítico en una oportunidad para proteger la eficacia del tratamiento y la seguridad del paciente. 
 
Según detalla la Dra. Ana Lorena Caraballo Cordovez, médica especialista en Alergología de la Clínica Medellín, en el marco del Simposio de Oncología de la Clínica Medellín 2026, las reacciones relacionadas con la perfusión son uno de los desafíos más frecuentes en la administración de terapias hemato-oncológicas. Aunque pueden generar temor en pacientes y equipos asistenciales, hoy se cuenta con herramientas diagnósticas, protocolos de manejo y estrategias de desensibilización que permiten continuar tratamientos esenciales sin comprometer la seguridad. 
 
¿Qué son las reacciones relacionadas con la perfusión? 

La Dra. Caraballo explica que no existe una única definición, pero en términos prácticos se consideran cualquier efecto adverso que ocurre durante la administración de un medicamento o en horas, días e incluso semanas posteriores. Muchas de estas reacciones están mediadas por mecanismos de hipersensibilidad, que pueden ser: 

* Tipo I (mediadas por IgE): urticaria, angioedema, broncoespasmo. 
* Liberación de citoquinas: fiebre, escalofríos, dolor de espalda, hipotensión. 
* Pseudoalergias: activación directa de mastocitos sin IgE (ej. síndrome del hombre rojo por vancomicina). 
* Reacciones tardías: exantemas, síndrome de DRESS, Stevens-Johnson (estas últimas contraindican reexposición). 
 
“El dolor de espalda súbito, el sabor metálico y el prurito vaginal también pueden ser signos iniciales de hipersensibilidad”, señala la Dra. Caraballo. 
 
Cómo reconocer una reacción 

Los síntomas pueden ser cutáneos, respiratorios, gastrointestinales, neurológicos o sistémicos. La clasificación de gravedad es clave: 

* Grado 1: síntomas leves, usualmente cutáneos. 
* Grado 2: compromiso respiratorio, cardiovascular o gastrointestinal. 
* Grado 3: hipotensión, hipoxia, alteración neurológica, incontinencia. 
 
La prioridad siempre es detener la infusión, estabilizar al paciente y tratar la reacción (adrenalina en anafilaxia, tocilizumab en liberación de citoquinas). 
 
Medicamentos con mayor riesgo de reacciones 

La conferencia revisa grupos clave: 

Platinos (cisplatino, carboplatino, oxaliplatino) 

* Riesgo entre 10–20%. 
* Más frecuentes después de la 6.ª–8.ª exposición. 
* Pueden ser mediadas por IgE o por citoquinas. 
 
Anti-CD20 (rituximab, obinutuzumab, ofatumumab) 

* Predomina la liberación de citoquinas. 
* Relación directa con la carga tumoral. 
* Rituximab puede causar reacciones en hasta 50% de pacientes en primeras infusiones. 
 
Anti-CD38 (daratumumab) 

* 95% de las reacciones ocurren en la primera infusión. 
* Síntomas respiratorios muy característicos por expresión de CD38 en vía aérea. 
* Premedicación con montelukast puede disminuir el riesgo. 
 
¿Se puede continuar el tratamiento? Sí: con desensibilización 

La desensibilización rápida es un procedimiento altamente especializado que permite administrar un medicamento al que el paciente reaccionó, mediante infusiones graduales desde concentraciones extremadamente bajas. 
 
“La desensibilización no es una receta de cocina; es un procedimiento dinámico, ajustado a cada paciente”, enfatiza la Dra. Caraballo. 
 
Principios clave 

* Permite tolerancia transitoria: debe repetirse en cada ciclo. 
* Se usa cuando el medicamento es imprescindible o no hay alternativas. 
* Requiere equipo multidisciplinario: alergología, oncología, enfermería, farmacia clínica. 
* No se realiza en reacciones graves tardías (DRESS, Stevens-Johnson). 
 
Resultados reales 

* Hospital Ramón y Cajal (España): 1027 desensibilizaciones, 1026 exitosas. 
* Valle del Lili (Colombia): 641 desensibilizaciones, 99% exitosas. 
 
Mensaje para pacientes 

Una reacción no significa que el tratamiento deba suspenderse. Con protocolos adecuados, vigilancia estrecha y equipos entrenados, es posible continuar terapias esenciales de forma segura. 
 
Clínica Medellín, la salud persona a persona. 


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